Se apresura la discusión del Protocolo de Nagoya

Se apresura la discusión del Protocolo de Nagoya

Se apresura la discusión del Protocolo de Nagoya

La Comisión de Ambiente recibió en audiencia a personas representantes de la Federación Conservacionista Costarricense (FECON) y del Frente Nacional de Pueblos Indígenas (FRENAPI), ambas organizaciones se refirieron al Protocolo de Nagoya, el cual, busca regular el acceso a los recursos genéticos y el conocimiento tradicional asociado.

La iniciativa tiene muchos vacíos e imprecisiones, que pueden generar problemas prácticos a la hora de su implementación. Por ejemplo, al  referirse a los recursos genéticos, este instrumento no define cuáles, de manera que incluso los genes humanos podrían entrar a ser regulados.

El Protocolo, en todo momento, refiere a las regulaciones sobre la manera de acceder los recursos y el conocimiento asociado, cuando éste provenga de los pueblos indígenas. A pesar de ello, la consulta realizada ha sido deficiente, y las personas indígenas participaron de la audiencia, así lo denunciaron. A pesar que en el pasado mes de diciembre, la representación estatal afirmó que se había consultado, en esta ocasión, quedó claro que la posición de los indígenas es que "el desarrollo es para la gente grande, no para los pueblos indígenas", según lo expresó doña Luisa Bejarano, representante de FRENAPI.

Por su parte, Aida Alvarado, de la Red de Mujeres Rurales, señaló que "estamos cansadas de que se repartan el pastel", refiriéndose a que el Protocolo de Nagoya no traería ningún beneficio concreto para las comunidades rurales locales, las cuales, tampoco han sido consultadas de previo a su aprobación.

Este proyecto, así como los mecanismos utilizados para consultar a indígenas y comunidades locales, nos generan muchas dudas. No consideramos que sea de provecho para el país, pues nuestra legislación es de las más desarrolladas en temas de biodiversidad, y ya contempla la mayoría de las exigencias del Protocolo, sin necesidad de aprobarlo.

Después de analizar el articulado, se ha despertado la preocupación sobre la incompatibilidad de este instrumento internacional con las regulaciones nacionales que buscan proteger la propiedad intelectual comunitaria que tienen los pueblos indígenas y las comunidades locales sobre los usos, por ejemplo medicinales, que le dan a los recursos genéticos. Este conocimiento milenario, que ha sido transferido de generación en generación, podrían, si no se aplica correctamente el Protocolo, ser apropiados por parte de terceras personas.

Por lo anterior, si no se realiza una adecuada consulta a cada uno de los diferentes pueblos indígenas, no solamente a través de las Asociaciones de Desarrollo, sino reconociendo sus propias formas de organización, y si no se consulta también a las comunidades locales, la representación del Frente Amplio en la Comisión de Ambiente, anuncia desde ya su total oposición al Protocolo.

 

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