¿Por qué en el discurso del presidente no se menciona la palabra "desempleo"?

¿Por qué en el discurso del presidente no se menciona la palabra "desempleo"?

¿Por qué en el discurso del presidente no se menciona la palabra «desempleo»?

En el discurso presidencial en la Asamblea Legislativa, don Luis Guillermo Solís manifestó: “En suma, costarricenses, les doy las gracias porque al iniciar un año más de trabajo […] mejoran los índices de empleo […]” Informe del Presidente de la República, Luis Guillermo Solís Rivera, página 2.
De lo dicho, nos llamó poderosamente la atención que el presidente en su informe no hablara de desempleo y solo hizo alusión a “mejoras en los índices de empleo”, sin decir absolutamente nada más. ¿Por qué? Nos pusimos a investigar cómo le ha ido a este Gobierno en el tema de generación de empleo, ojalá digno y de calidad, y nos hemos llevado la sorpresa de que en nuestro país contamos con:
· 11 mil mujeres desempleadas más en 2016.
· 50 mil empleos antes ocupados por mujeres destruidos.
· 5 mil nuevos desempleados en zona rural solo en 2016.
· 9 mil empleos destruidos en zona rural solo en 2016.
· 21 mil empleos destruidos en Administración Solís.
· 51 mil personas más en empleos informales.
· Un millón ciento cuarenta mil costarricenses no tienen un empleo digno.
La cantidad de personas desempleadas aumentó. Entre el cuarto trimestre de 2015 y el mismo periodo de 2016, la cantidad estimada de personas desempleadas aumentó de 215.401 a 217.623 (Datos de Encuesta Continua de Empleo, en adelante, ECE). Si bien, la tasa de desempleo tuvo una insignificante reducción, hay que poner en evidencia que esa reducción no ha implicado que haya menos personas desempleadas.
Existe más bien, un deterioro en las condiciones de acceso al trabajo, que en el caso de las mujeres, el deterioro es peor. La tasa de desempleo de las mujeres aumentó en 2016 (12,5% en el cuarto trimestre 2015; 13,8% en el cuarto trimestre 2016). Fueron 11 mil, las mujeres que se sumaron al desempleo en el último año. Esto no es nuevo nada nuevo: si se compara el inicio del Gobierno del PAC con el último trimestre del año 2016, se observa que ha aumentado el desempleo entre mujeres y que se han destruido casi 50 mil empleos ocupados por ellas. (Datos ECE).
Al mismo tiempo, el deterioro de los indicadores de empleo en la zona rural ha sido pronunciado. La tasa de desempleo aumentó de un 9,4% en el cuarto trimestre 2015 a un 10% en para el 2016. Casi 5 mil personas de zona rural se sumaron a situación de desempleo en 2016. Mientras que solo en el año pasado se destruyeron 9 mil empleos en la zona rural.
En lo que va de este Gobierno se han destruido casi 21 mil empleos. En el primer trimestre había un total de 2.084.210 empleos; mientras que en en el cuarto trimestre de 2016, la cantidad de empleos se ha reducido a 2.063.366 (Datos ECE).
La informalidad crece. El porcentaje de personas ocupadas en empleos informales aumentó de un 43% del total de ocupados en el cuarto trimestre 2015 a un 45% en un año. En términos absolutos, se estima un aumento, durante 2016, de más de 51 mil personas trabajadoras en ocupaciones informales. (Datos ECE).
Hay una profunda crisis que afecta a más de un millón de personas trabajadoras: 1.140.052 costarricenses necesitan un empleo digno y no lo consiguen. De ellas, 217 mil están desempleadas. Mientras que 922 mil tienen un empleo que no les ofrece derechos laborales básicos.
Llama la atención el silencio presidencial. Ante este silencio, como respuesta a la crítica, tenemos una propuesta. Es necesario dirigir el impulso prioritario de la política económica a generar fuentes de trabajo estables y bien remuneradas a través de la ampliación del mercado interno, la democratización económica y el fortalecimiento de la economía social. Las cooperativas, las asociaciones de trabajadoras y trabajadores, de mujeres, las microempresas locales o comunitarias tendrán preferencia en la contratación pública, en los programas de incentivos, de acceso al crédito y en los permisos y licencias para aprovechar recursos públicos.
Crear un programa de incentivos dirigido a las micro, pequeñas y medianas empresas que generen empleo digno (garantizando derechos laborales y seguridad social) para sectores de la población que enfrentan dificultades para conseguir empleo, como personas jóvenes sin experiencia, personas con discapacidad, personas mayores de 40 años y mujeres en general, entre otros. Estos incentivos pueden incluir ciertos beneficios tributarios, acceso preferencial a los programas de crédito para el desarrollo y compras del Estado, capacitación y transferencia de tecnología, simplificación de trámites, entre otros.
El desempleo está estrechamente vinculado con la desigualdad social. En el Frente Amplio, creemos en un país más justo y solidario, por lo que no guardaremos silencio, nunca, ante las cifras alarmanates.

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